En el centenario de Heinrich Schliemann

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Johann Ludwig Heinrich Julius Schliemann
, conocido como Heinrich Schliemann (Neubukow, 6 de enero de 1822 - Nápoles, 26 de diciembre de 1890), fue un millonario prusiano que, tras amasar una fortuna, se dedicó a su gran sueño: la arqueología. A sugerencia del diplomático Frank Calvert, que había trabajado en el lugar siete años antes, excavó el emplazamiento de Troya en Hisarlik, y en otros yacimientos homéricos como Micenas, Tirinto y Orcómeno, demostrando que la Ilíada describía realmente escenarios históricos. Era hijo de un humilde pastor protestante, aunque bastante culto, que fue el que, a través de sus relatos, le hizo interesarse cuando era un niño por los poemas homéricos.
Heinrich trabajó en tiendas durante cinco años. En Ámsterdam trabajó en una oficina comercial. Durante este periodo, a pesar de vivir en condiciones precarias, se dedicó a estudiar varios idiomas, para llegar a los siete a los 22 años. Fue enviado como representante a San Petersburgo y a Moscú en 1846. Allí se desenvolvió exitosamente y se independizó como negociante. En 1851 abrió una oficina de reventa de polvo de oro. A los 30 años ya tenía una enorme fortuna. Mientras, viajaba a las grandes capitales europeas y, cuando estaba en Londres, solía visitar el museo Británico, donde disfrutaba de las antigüedades egipcias. En 1852 se casó con una aristócrata rusa. A los 33 años dominaba 15 idiomas. Entre 1851 y 1859 realizó diversos viajes de negocios, llegando a radicarse temporalmente en California, donde, heredando la concesión de un hermano fallecido, se hizo banquero e incrementó su fortuna. Durante esta época estuvo gravemente enfermo de tifus, pero se restableció y regresó a Europa. Viajó por Oriente Medio y, al volver a Rusia, aprovechó el bloqueo provocado por la guerra de Crimea para comerciar con armas, provisiones y acero.
En 1866, después de trasladarse a París, comenzó a estudiar Ciencias de la Antigüedad y Lenguas Orientales en la Universidad de la Sorbona. Entretanto compró un campo de cultivo de caña de azúcar en Cuba. A pesar de su holgura económica, realizaba sus viajes en segunda clase, llegando a visitar Egipto, China, India y Japón.
En 1868 viajó a Grecia por primera vez. Estuvo en Micenas y, tras cruzar los Dardanelos, recorrió a caballo la llanura de Troya. Ese año conoció a Frank Calvert, cónsul británico en los Dardanelos, quien había comprado la mitad de la colina de Hisarlik, en Turquía, donde algunos estudiosos de la Antigüedad ubicaban Troya. En Hisarlik, Heinrich Schliemann empezó a excavar, en 1870, las ruinas de Troya. Frank Calvert había realizado excavaciones preliminares siete años antes de la llegada de Schliemann, y le sugirió que la colina de Hisarlik era el emplazamiento de la mítica ciudad. Posteriormente, Schliemann minimizaría en sus escritos el papel que realmente había tenido Frank Calvert en el descubrimiento.
Los colaboradores de Schliemann destruyeron algunos restos de las capas centrales a causa de sus prisas por alcanzar los estratos más antiguos. En algunas fases de las excavaciones fue acompañado por su esposa griega, que solía clasificar los fragmentos de cerámica y otros restos arqueológicos que eran hallados.
Existieron numerosas dificultades durante las excavaciones, algunas de ellas derivadas de que hasta entonces se habían realizado pocas excavaciones de tal envergadura y de la inexperiencia de los participantes, más las producidas por el clima del lugar, que favorecía enfermedades como la malaria.
Poco después realizó grandes descubrimientos en Micenas, de cuyas ruinas hasta entonces solo se conocían la Puerta de los Leones, la muralla ciclópea adosada a ella y el llamado Tesoro o tumba de Atreo.
Schliemann volvió durante tres campañas a Troya. En ellas, su colaborador más valioso fue el citado Wilhelm Dörpfeld. Por los hallazgos de cerámica en estas campañas, Schliemann admitió su error en su creencia inicial de que el estrato de Troya II era el correspondiente a la ciudad homérica, y en cambio esta debía identificarse con Troya VI. Uno de los hallazgos más llamativos de la última campaña fue el denominado tesoro L, que constaba de cuatro hachas ceremoniales, que trasladó también ilegalmente a Grecia.

Historia de las excavaciones de Troya
Desde comienzos del siglo XIX el hallazgo de inscripciones en monedas había convencido a Edward Daniel Clarke y John Martín Cripps de que en la colina de Hisarlik, a unos 4,5 km de la entrada de los Dardanelos, en la provincia turca de Çanakkale, estuvo emplazada la ciudad de Troya al menos cuando esta era una ciudad grecorromana. En su Disertación sobre la topografía de la llanura de Troya, publicada en Edimburgo en 1822, el estudioso escocés Charles MacLaren había sostenido la hipótesis de que el emplazamiento de la Nueva Ilión grecorromana coincidía con el de la fortaleza cantada por Homero. Para corroborarlo, realizó un viaje a la Tróade en 1847 y en 1863 reeditó su obra en la que confirmaba su hipótesis.
Sin embargo, no todos los investigadores se mostraban de acuerdo. En 1776, el francés Choiseul-Gouffier había opinado que la antigua Troya estaba ubicada cerca de la aldea de Bunarbaschi, a unos 13 kilómetros de los Dardanelos; y esta hipótesis fue popularizada en 1785 por Jean-Baptiste Le Chevalier que, al visitar la zona, consideró que los restos debían estar en la colina denominada Balli Dag. Así pues, en 1864, un equipo dirigido por el diplomático austriaco Johann Georg von Hahn realizó excavaciones en esa colina y encontró restos de una antigua colonia griega, pero este asentamiento solo había existido entre los siglos VII y IV a. C. y se ha identificado con la colonia de Gentino.
El primero que dirigió excavaciones en la zona de la colina de Hisarlik fue el ingeniero John Brunton, en 1856. En 1865 Frank Calvert emprendió excavaciones en las que halló restos del templo de Atenea, de muros y algunos otros fragmentos de cerámica, pero tuvo que abandonar los trabajos. Cuando el alemán Heinrich Schliemann visitó casualmente a Calvert durante un breve viaje que había hecho a Tróade en 1868, se convenció de que la ubicación de Troya estaba en esa colina. Por ello, a partir de 1871 el alemán inició allí las excavaciones a gran escala. La prosecución de los trabajos llevó a Schliemann a distinguir siete ciudades o estadios de ocupación del lugar, asignando la fase de Troya II a la Troya homérica. Entre sus más llamativos hallazgos figura el llamado Tesoro de Príamo. A partir de 1882 volvió a excavar en el lugar junto con Wilhelm Dörpfeld, que había trabajado en las excavaciones alemanas en Olimpia. Schliemann se vio obligado a reconocer que el estrato de Troya II era mucho más antiguo y fue Troya VI la que pasó a ser considerada como la ciudad homérica. Tras la muerte de Schliemann, Dörpfeld volvió a excavar entre 1893 y 1894. El resultado de estas campañas fue el hallazgo de nueve ciudades construidas sucesivamente las unas sobre las otras.
Entre 1932 y 1938, un equipo estadounidense volvió a excavar en el lugar, bajo la dirección de Carl William Blegen, que diferenció con mayor detalle cada una de las fases de construcción de las ciudades y propuso a Troya VII A como la ciudad destruida por los griegos micénicos. En 1988 se reanudaron las excavaciones, dirigidas por el alemán Manfred Korfmann, que logró importantes descubrimientos, como el hallazgo de un gran barrio bajo en Troya VI.
Tras el fallecimiento de Korfmann en 2005, las excavaciones pasaron a ser dirigidas por el austriaco Ernst Pernicka. En septiembre de 2009 fueron encontrados los restos de dos personas junto a otros restos de cerámica que por sus características podrían ser de en torno a 1200 a. C. Los resultados de las excavaciones se estudiaban en la unidad de trabajo llamada Proyecto Troya, de la universidad de Tubinga, y cada año se publicaba lo más importante en la revista Studia Troica.
En 2012 dejó de trabajar en Troya el equipo de arqueólogos de la universidad de Tubinga. A partir de 2013, las excavaciones pasaron a depender de la Universidad de Çanakkale y del director de las excavaciones, Rüstem Aslan.

Enlaces de interés
http://www.historiayarqueologia.com/2016/10/el-mito-de-troya-desvelado-p...
https://www.labrujulaverde.com/2021/01/frank-calvert-el-arqueologo-que-l...
http://www.salimbeti.com/micenei/war.htm
https://www.greelane.com/es/ciencia-tecnolog%c3%ada-matem%c3%a1ticas/cie...
http://tauja.ujaen.es/bitstream/10953.1/5827/1/Villacaas_Gonzlez_Cristba...

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