31 Mujeres. Golda Meir

Nació en Kiev en 1898 con el nombre de Golda Mabovitch. Siendo una niña se trasladó a Estados Unidos para huir de las frecuentes persecuciones de las autoridades rusas a judíos. Tras casarse, decidió mudarse a Israel y vivió tres años un kibutz -una comuna agrícola israelí-, donde sus ideas socialistas encontraron una aplicación práctica. Con el transcurso de los años su interés por la política fue aumentando, hasta el punto de que en 1948 fue una de las 24 personas que firmaron la declaración de independencia. A raíz del reconocimiento del Estado de Israel fue enviada como embajadora a Moscú, hasta que en 1949 fue elegida para el Knesset, el Parlamento de Israel, dentro de las filas del partido Mapai.
Formó parte del tercer gobierno de Israel como ministra de Trabajo y en 1956 fue nombrada ministra de Exteriores. Como tal, tuvo que gestionar la difícil situación provocada por la crisis de Suez. Ben Gurión, líder indiscutido del Mapai, le puso el apellido por el que desde entonces fue conocida en todo el mundo: Meir (que en hebreo significa «Iluminada»).
Después de un corto periodo alejada de la escena política, en 1969 se presentó al frente del Partido Laborista y fue elegida primera ministra, la primera mujer en ocupar ese cargo en su país. Afrontó con firmeza dos momentos trágicos para su país: la crisis provocada por la masacre en los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 y la Guerra del Yom Kippur, conflicto bélico que la obligó a dimitir en 1974. Decidió abandonar la política activa y cuatro años más tarde murió debido a un linfoma en Jerusalén. 
 
Antes de ser primera ministra  Su política de «nunca negociar con terroristas»
Defendió a los refugiados judíos durante la II Guerra Mundial, luchando por la fundación del Estado de Israel y sorteando innumerables conflictos internacionales. Golda Meir tenía una postura muy firme en cuanto al terrorismo. Aseguraba que Israel no debía negociar con grupos terroristas ni ceder ante sus demandas, lo que se mantuvo como uno de sus principios más destacados durante su mandato.