Hija de un prestigioso político y cónsul romano, además de célebre orador y letrado, llamado Quinto Hortensio Hórtalo, al que llamaban «el rey de los tribunales». Creció en una familia adinerada, por lo que obtuvo una excelente preparación literaria y lingüística con acceso al griego, desde una temprana edad. Más tarde concentró sus estudios en la retórica, mediante la lectura de los discursos de su padre y otros destacados oradores griegos. Estuvo casada con su primo segundo Quinto Servilio Cepión con quien concibió una hija de nombre Servilia. Enviudó en el año 67 a. C.
Hortensia se destacó en un contexto en el que las mujeres raramente participaban en la vida política y pública. Su momento más notable llegó durante la crisis económica de Roma, cuando los hombres de la clase alta decidieron imponer impuestos a las mujeres ricas. En respuesta, Hortensia se presentó ante el foro y pronunció un discurso apasionado en defensa de las mujeres, argumentando que no deberían ser gravadas sin representación. Su intervención fue audaz y valiente, y aunque no logró cambiar la decisión de los legisladores, su discurso dejó una huella significativa en la historia de la oratoria y el activismo femenino.
A lo largo de su vida, Hortensia continuó siendo una figura influyente, y su legado perdura como símbolo de la lucha por los derechos de las mujeres en la antigua Roma. Su habilidad para hablar en público y su compromiso con la justicia social la convierten en una figura inspiradora en la historia de la oratoria.
| Lex Oppia | El fallo final de los triunviros |
| Con esta disposición jurídica las mujeres romanas tenían prohibido hacer ostentación de sus riquezas, tener más de media onza de oro, vestir ropas de varios colores ni utilizar en Roma un carro de dos caballos. | La reducción del número de matronas que debían pagar el impuesto pasó de 1400 a 400, y decretaron también que todos los hombres que tuvieran más de 100.000 dracmas, independientemente de que fueran ciudadanos, libertos o peregrinos. |