Al igual que sus dos hermanas, no tuvo una educación como el resto de niñas de su edad porque sus padres, ambos pedagogos, decidieron educarla en casa y desde muy pequeña recibió una formación intensiva en ajedrez. Con nueve años ganó su primer torneo internacional, y con doce consiguió una medalla de oro en las Olimpiadas, junto a sus hermanas, con el equipo de Hungría. A los 15 años se convirtió en la persona más joven en alcanzar la categoría de Gran Maestro Internacional, quitándole el récord a una leyenda del ajedrez: Bobby Fischer.
En 1989 alcanzó el número 1 mundial del ajedrez femenino y mantuvo ese puesto hasta 2014, año en el que decidió retirarse del ajedrez competitivo y convertirse en la entrenadora del equipo nacional de Hungría. Muchos especialistas han definido su estilo de juego como «agudo y táctico» y ha servido de inspiración a muchas otras jugadoras para desarrollar predilección por ese enfoque agresivo en el juego.
Uno de sus mejores años como profesional fue el 2012 porque en la Olimpiada de Ajedrez consiguió su puntuación más alta en una partida, llegando a los 2744 puntos Elo. Meses más tarde ganó en una partida rápida a Magnus Carlsen, quien se convertiría en campeón del mundo al año siguiente.
Después de dejar la competición se dedicó a otras facetas -comentarista, escritora y conferenciante- dentro del mundo del ajedrez. Además, ha contribuido a introducir el ajedrez en los colegios y ha promovido iniciativas que impulsan el ajedrez como herramienta educativa.
| Reconocimiento en su país | Sus enfrentamientos con Gari Kasparov |
| En el año 2015 recibió la Gran Cruz de la Orden de San Esteban de Hungría, la mayor condecoración que puede otorgarse a una persona en ese país. | En la primera partida en la que se enfrentó a Kasparov le dieron la victoria a él a pesar de realizar un movimiento irregular. La segunda vez que se vieron las caras delante del tablero Judit ganó la partida, convirtiéndose en la primera mujer que ganaba a un campeón del mundo. |