31 Mujeres. Vera Rubin

Nació el 23 de julio de 1928 en Filadelfia, pero cuando tenía diez años su familia se mudó a Whasington, donde se graduó en la Coolidge Senior High School. Cuatro años más tarde obtuvo su licenciatura en Astronomía. Ya tenía un hijo y estaba embarazada del segundo cuando empezó su doctorado, en el que estudió los movimientos de 109 galaxias e hizo una de las primeras observaciones de las desviaciones de la Ley de Hubble, que describe cómo las galaxias se alejan de la Tierra a velocidades proporcionales a su distancia. Trabajó junto a Kent Ford y recopilaron abundantes datos en el Observatorio Kitt Peak en Arizona. Rastrearon la rotación de las estrellas alrededor del centro de galaxias distantes y esperaban que las estrellas más alejadas del centro de la galaxia giraran más lentamente. En cambio, las estrellas giraban tan rápido como las cercanas al centro, tan rápido que Rubin y Ford determinaron que debía haber una masa “invisible” presente que causara la velocidad: lo que ahora llamamos materia oscura.
En 1996 se convirtió en la segunda mujer en recibir la Medalla de Oro de la Royal Astronomical Society de Londres, y el presidente Clinton la nominó como miembro del National Science Board. En 2004, Rubin recibió la Medalla James Craig Watson de la Academia Nacional de Ciencias por su trabajo sobre la materia oscura y su mentoría de aspirantes a astrónomos.
Falleció año 2016 debido a unas complicaciones derivadas de la demencia que padecía.
 
El legado de Rubin Su interés por la astronomía empezó desde muy joven
Una cresta en Marte, un asteroide, un satélite, una galaxia y el Observatorio de la Fundación Nacional de Ciencias en Chile llevan su nombre. Cuando Vera tenía diez años, su padre la ayudó con la construcción de un telescopio de cartón para que pudiera fotografiar el movimiento de las estrellas, y su madre convenció a la bibliotecaria local para que le permitiera sacar libros de ciencia para adultos.