Así comienza su divertidísima Autobiografía: «Gloria Fuertes nació a los dos días de edad, pues fue muy laborioso el parto de mi madre que si se descuida muere por vivirme [...]». Nació en el madrileño barrio de Lavapiés el 28 de julio de 1917. Su familia era de origen muy humilde -su madre era costurera y su padre, portero-. A los tres años aprendió a leer y a los cinco ya escribía, dibujaba y encuadernaba sus propios libros.
Su madre la matriculó en el Instituto de Educación Profesional de la Mujer para que aprendiese las tareas propias de las mujeres: cocina, corte y confección, y mecanografía... pero a Gloria esos temas no le interesaban y se matriculó en Gramática y Literatura. En 1934 fallece su madre y tiene que dejar los estudios y ponerse a trabajar como contable en una empresa metalúrgica. En ningún momento dejó de escribir y a los diecisiete años termina su primer libro de poemas Isla ignorada, que no se publicó hasta 1950.
Al finalizar la Guerra Civil, empieza a colaborar con diversas revistas infantiles como Pelayos y Chicos, chicas y Chiquitito en las que publica cuentos de humor y también se estrenan algunas de sus obras de teatro infantil en Madrid.
Su amistad con Carlos Edmundo de Orly le sirvió para integrarse en el ámbito cultural de los años 50 y empezó a participar en el grupo intelectual y literario llamado Postismo. En esa época, fundó, junto con otras intelectuales, el grupo Versos con faldas que organizaba lecturas de textos y tertulias en los cafés. También puso en marcha y dirigió la revista de poesía Arquero.
Comenzó a estudiar Biblioteconomía en el Instituto Internacional de Madrid, donde conoció a la directora -Phyllis Burrows- con la que mantuvo una relación sentimental. A finales de los años cincuenta, la pareja puso en marcha la primera biblioteca infantil itinerante. Gloria era la encargada de llevar los libros en una Vespa por los pueblos cercanos a Soto del Real para llevar la lectura a los niños sin recursos y luchar contra el analfabetismo en la España rural de la posguerra.
A principios de los 60, estuvo dando clases en varias universidades de Estados Unidos con una beca Fullbright de Literatura Española. Al volver a España siguió publicando libros de poesía -Ni tiro, ni veneno, ni navaja (1966); Cómo atar los bigotes al tigre (1969)- y consiguió el reconocimiento del público y de sus colegas, lo que le llevó a formar parte del grupo de escritores que se conoció como la Generación del 50.
En 1972 le concedieron la Beca de la Fundación Juan March de Literatura y pudo dedicarse en exclusiva a la literatura. En esta década es cuando alcanza una gran popularidad en España por su colaboración en varios programas infantiles de Televisión Española -Un globo, dos globos, tres globos, La cometa blanca-, convirtiéndose en la poeta de los niños, gracias a sus adivinanzas y juegos de palabras disparatados.
Dejó buena parte de su herencia a 'La Ciudad de los Niños' como muestra de agradecimiento a todo lo que había conseguido gracias a los niños.
| La muerte de Phyllis Burrows | «Genio y figura hasta la sepultura» |
| Fue su pareja durante 20 años y su muerte en 1971 sumió a Gloria en una profunda depresión que supo enmascarar a través del humor negro, pero la soledad y la tristeza que sentía por dentro nunca la abandonaron. | Falleció a causa de un cáncer de pulmón el 27 de noviembre de 1998 en Madrid. Está enterrada en el cementerio de La Paz de Alcobendas y en su lápida se puede leer esta inscripción: «Gloria Fuertes Poeta de Guardia (1917-1998) Ya creo que lo he dicho todo. Y que ya todo lo amé.» |